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En la manifestación para la defensa del
ferrocarril en Aranda de Duero, celebrada el pasado sábado día 23,
parece que una pancarta portada por la Asociación Burgalesa de
Amigos del Ferrocarril no gustó mucho. En ella se podía leer: Junta
de Castilla y León: menos demagogia y más acción. Tanto es así que
el alcalde arandino nos acusó a los miembros de la asociación
burgalesa que acudimos allí de ir a intoxicar el acto. No insultamos
a nadie, no protagonizamos actos vandálicos ni de desobediencia
civil. Solo portamos pacíficamente dos pancartas alusivas al
desafortunado Ferrocarril Madrid-Aranda-Burgos.
Desde luego, no fuimos a reventar el acto. Fuimos
a mostrar nuestro apoyo a las reivindicaciones arandinas y también
porque entendemos que unos buenos servicios ferroviarios desde
Burgos hacia Madrid, vía Aranda, nos beneficiarían a todos los
burgaleses de la capital.
Para atender esos buenos servicios, no es
necesario invertir masivamente en costosas rectificaciones de
trazado, ni en una electrificación innecesaria, ni en duplicar la
vía … Estas actuaciones, que de llevarse a cabo se dilatarían en el
tiempo, no son necesarias en una línea relativamente joven, con buen
carril, buen trazado, buena infraestructura y velocidades que no
bajan de 110 km/h. El futuro de la línea pasa por prestar buenos
servicios con la infraestructura actual (con arreglo de los sistemas
de control de tráfico y actuaciones muy puntuales de conservación de
vía, eso sí) que solucionen las necesidades de movilidad de
arandinos y burgaleses. Esos servicios deben ser prestados por
trenes regionales, con unas frecuencias, horarios y precios
aceptables, porque si se prestan con trenes de Largo Recorrido, con
un parque inadecuado y elevadas tarifas (situación actual) no
resuelven absolutamente nada ni a arandinos ni a burgaleses.
Y es ahí donde la Junta de Castilla y León debe
actuar, puesto que la prestación de servicios regionales la realiza
Renfe Operadora a petición, y con la subvención de las
administraciones regionales. El Gobierno del PP en la Junta, debe
dejarse de victimismos, de echar la culpa al Gobierno Central y de
pedir inversiones innecesarias, y negociar y subvencionar de una vez
servicios regionales dignos, como lo hace con los servicios
regionales que convergen en Valladolid. Lo lógico sería crear un
corredor regional Miranda-Burgos-Aranda-Madrid, con al menos tres
servicios diarios por sentido y día. Este corredor coincide con el
mayor eje de crecimiento provincial y posiblemente autonómico, por
lo que además vertebraría la provincia de norte a sur. Las vías ya
están. Sólo hace falta poner los trenes.
También hay que recordar que varias Autonomías
subvencionan servicios regionales por vías en peor estado que la que
nos ocupa, con peores trazados y sistemas de control, pero con
buenos trenes. La relación es tan larga que excedería el espacio de
estas líneas.
Así que, lejos de echar la culpa a un Gobierno
Central que cuando era del PP llevó a cabo la misma política de
dejadez con este ferrocarril, sin que nadie dijese nada, lo que hay
que hacer es dejarse de demagogia y empezar a actuar ya. Esta es la
explicación del mensaje de la polémica pancarta. Nada que ver con
reventar una manifestación con la que nos identificamos plenamente y
a cuya organización felicitamos una vez más.
Fernando Díez González
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