EL FUTURO DEL FERROCARRIL MADRID-BURGOS
El ferrocarril Madrid-Burgos está estos días de permanente actualidad. Tras muchos años de olvido por parte de Renfe, gobierno central y gobierno regional se ha puesto de relieve la necesidad de su mejora para ofrecer una alternativa rápida, eficaz y necesaria a la línea de alta velocidad por Valladolid.

El objetivo de las mejoras a realizar debería ser ofrecer una buena conexión entre Madrid, Aranda de Duero, Burgos, País Vasco y Francia, y debemos plantearnos si para conseguir esto es necesario construir una línea de AVE, ya que el desmesurado coste económico y ecológico de éstas infraestructuras choca con la inútil rentabilidad social de muchas de ellas, además de crear problemas para que los trenes de mercancías puedan  abastecer a los polígonos industriales de la Ribera del Duero.

Una opción mucho más razonable sería construir un ferrocarril apto para todo tipo de tráficos con velocidades de hasta 200 km/h, aprovechando parte de la infraestructura actual y construyendo variantes en los puntos más problemáticos del trazado, como son los tramos Bustarviejo-Gargantilla (Túnel de Canencia), Santo Tomé-Boceguillas (Evitando el rodeo por Riaza), etc...

Después habrá que plantearse que tipo de servicios necesitan los viajeros. El tramo Madrid-Valladolid-Burgos pretende ser cubierto por trenes AVE de última generación en 1h15', pero el seguramente desorbitado precio por billete no será asumible para la mayoría de la población que tendrá que seguir usando el transporte privado o público por carretera.

Por tanto, parece mucho más razonable y justo que el servicio necesario entre Madrid y Burgos sea prestado por trenes convencionales a 200 km/h, que no ofrezcan comodidades innecesarias como restauración en el asiento o copa de bienvenida, que son las excusas que utiliza Renfe para multiplicar el precio del billete.

El ferrocarril ha sido siempre un medio de transporte social, pero la alta velocidad está provocando que esté dejando de serlo, y esto lleva consigo un aumento del tráfico por carretera de viajeros y mercancías. El ferrocarril español debe recuperar el puesto que le corresponde en una sociedad civilizada y un país avanzado: el transportista por excelencia de mercancías y el medio de transporte público utilizado comúnmente por todo tipo de públicos en pequeñas y grandes distancias. Y esto, en España, cada vez está más lejos de ser una realidad.

La circulación especial del Talgo 350 se llevó a cabo por el Ferrocarril Directo Madrid-Burgos, al ser el camino más rápido entre Madrid, País Vasco y frontera francesa.
Las nuevas y necesarias locomotoras "aptas para circular a más de 140 km/h" no han resultado ser tales. Sólo son una modernización de las conocidas 333 aptas para 145 km/h, con ellas se pretende suplir la falta de las infalibles 354 de Talgo en una relación donde estas corrían a 200 km/h.