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ACTIVIDADES DE LOS SOCIOS |
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Sábado 7 de septiembre
El viaje al tren pulpero es una
tradición para algunos desde hace cuatro años, y una novedad para otros,
como yo. Mi viaje comenzó a las 15.16, hora prevista de llegada del Talgo
III "Finisterre/Covadonga", procedente de Barcelona-Sants y con
destino Gijón-Cercanías y La Coruña-San Cristóbal. En el tren, que se
estacionó en Burgos a las 15.25, viajaban tres amigos catalanes que
venían desde Barcelona. En Palencia se unió al grupo un quinto amigo
procedente de Madrid. Pero no íbamos a ser solo cinco. En León
nos esperaba más gente, hasta formar un grupo de más de una docena
de personas de diversos lugares como León, Oviedo, Burgos, Madrid,
Barcelona y Mérida. Todos juntos asistimos a la maniobra de la 2100
amarilla de la UNE de Mantenimiento de Infraestructuras, que colocó los
cinco coches 6000 frente a la locomotora 7766. Domingo 8 de septiembre A las 6.45 sonó mi móvil con su insoportable alarma a todo volumen.
Nos levantamos y nos dirigimos a la estación. Desayunamos y tomamos
asiento en nuestro departamento, el nº 6 del coche 4. Durante el viaje de
ida, con salida a las 8.00 de León, pudimos rememorar el atropello de una
vaca por parte de Diego José unas semanas atrás. Tras pasar el p.k. del
citado atropello, me dormí placidamente al calor de la calefacción hasta
el Puerto de Brañuelas. En Barco de Valdeorras
cruzamos con el regional Vigo-León y en A
Rua-Petín con el Talgo III "Finisterre", procedente de La
Coruña. La llegada a Monforte se produjo sobre las 11.30 de la mañana,
pocos minutos antes de que el Diurno procedente
de Vigo y La Coruña y con destinos Hendaya y Bilbao penetrase en la
estación con una 269 en colores de Grandes Líneas en cabeza. PABLO GADEA |